LITURGIA DE LA PALABRA
Introducción:
El papa Francisco en 2019 instituyó la celebración del Domingo de la Palabra de Dios en este tercer domingo del Tiempo Ordinario para resaltar la importancia de la Palabra de Dios en la vida de la Iglesia y de cada cristiano. Este año, con la frase de san Pablo “la palabra de Cristo habite en vosotros”, se nos invita a que la Palabra de Dios no solo sea escuchada o estudiada, sino que habite realmente en nosotros, nos configure y haga creíble el testimonio que damos como discípulos.
También en este año, este domingo coincide con el día 25 de enero (conversión de san Pablo), el último día de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos. En esta semana se nos invita a los cristianos de todas las confesiones a la comunión, a unirnos en oración para recordar que “uno solo es el cuerpo y uno solo el espíritu, como una es la esperanza a la que habéis sido llamados” (Ef 4,4), texto que estamos llamados a vivir como Palabra de Vida en este mes; en la que veíamos que Pablo nos llama a la esperanza. ¿Qué es la esperanza y por qué se nos invita a vivirla? Es un brote, un regalo y una tarea que tenemos el deber de custodiar, cultivar y hacer fructificar para bien de todos. “La esperanza cristiana nos encomienda situarnos en una delgada línea por la que tenemos que transitar, esa frontera donde nuestra vocación nos exige elegir cada día y en cada momento ser fieles a la fidelidad de Dios por nosotros
PRIMERA LECTURA del libro de Isaías 8, 23b—9, 3
En un primer tiempo, el Señor humilló al país de Zabulón y al país de Neftalí, pero en el futuro llenará de gloria la ruta del mar, el otro lado del Jordán, el distrito de los paganos.
El pueblo que caminaba en las tinieblas ha visto una gran luz; sobre los que habitaban en el país de la oscuridad ha brillado una luz. Tú has multiplicado la alegría, has acrecentado el gozo; ellos se regocijan en tu presencia, como se goza en la cosecha, como cuando reina la alegría por el reparto del botín. Porque el yugo que pesaba sobre él, la barra sobre su espalda y el palo de su carcelero, todo eso lo has destrozado como en el día de Madián.
Reflexión:
En este texto vemos una contraposición entre las tinieblas y la lu. La tierra de Galilea en tiempos de Isaías vivió el destierro y la guerra; estaba sumida en tinieblas, bajo la sombra de la opresión, sin alegría y sin esperanza. En esta situación el profeta Isaías proclama el gran cambio: brilla la luz, renace la alegría, llega la liberación; la claridad de la luz símbolo de la salvación que se acerca y el profeta prrrumpe en gozo y alegría. El protagonista no es otro que el Dios de la paz, que interviene de forma eficaz en la historia de su pueblo.
SALMO RESPONSORIAL 26, 1. 4. 13-14
El Señor es mi luz y mi salvación.
El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es el baluarte de mi vida, ¿ante quién temblaré?
Una sola cosa he pedido al Señor, y esto es lo que quiero: vivir en la Casa del Señor todos los días de mi vida, para gozar de la dulzura del Señor y contemplar su Templo.
Yo creo que contemplaré la bondad del Señor en la tierra de los vivientes. Espera en el Señor y sé fuerte; ten valor y espera en el Señor.
Reflexión:
Este Salmo nos motiva a que en este día de la reflexión y divulgación de la Palabra, se que debo aspirar a acoger con fe y vivir con alegría su mensaje. Me llamas y me invitas a contemplarte y gozar de tu dulzura.
SEGUNDA LECTURA san Pablo a los cristianos de Corinto 1, 10-14. 16-17
Hermanos: En el Nombre de nuestro Señor Jesucristo, yo los exhorto a que se pongan de acuerdo: que no haya divisiones entre ustedes y vivan en perfecta armonía, teniendo la misma manera de pensar y de sentir. Porque los de la familia de Cloe me han contado que hay discordias entre ustedes. Me refiero a que cada uno afirma: “Yo soy de Pablo, yo de Apolo, yo de Cefas, yo de Cristo”.
¿Acaso Cristo está dividido? ¿O es que Pablo fue crucificado por ustedes? ¿O será que ustedes fueron bautizados en el nombre de Pablo? Felizmente yo no he bautizado a ninguno de ustedes, excepto a Crispo y a Gayo. Sí, también he bautizado a la familia de Estéfanas, pero no recuerdo haber bautizado a nadie más.
Porque Cristo no me envió a bautizar, sino a anunciar la Buena Noticia, y esto sin recurrir a la elocuencia humana, para que la cruz de Cristo no pierda su eficacia.
Reflexión:
El texto San Pablo nos trae un mensaje muy atinado para esta celebración por la Unidad de los Cristianos. Las divisiones entre losmiembros dela iglesia de Corinto, están afectando la cohesión. Problemática que hoy también sufrimos, por eso a nosotros también nos recuerda el apóstol que Cristo no está dividido. la razón de ser de los grupos de iglesia debe estar fundamentada en Cristo y que la fe en Cristo debe ser su centro.
EVANGELIO según san Mateo 4, 12-23
Cuando Jesús se enteró de que Juan Bautista había sido arrestado, se retiró a Galilea. Y, dejando Nazaret, se estableció en Cafarnaúm, a orillas del lago, en los confines de Zabulón y Neftalí, para que se cumpliera lo que había sido anunciado por el profeta Isaías:
“¡Tierra de Zabulón, tierra de Neftalí, camino del mar, país de la Transjordania, Galilea de las naciones! El pueblo que se hallaba en tinieblas vio una gran luz; sobre los que vivían en las oscuras regiones de la muerte, se levantó una luz”.
A partir de ese momento, Jesús comenzó a proclamar: “Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca”.
Mientras caminaba a orillas del mar de Galilea, Jesús vio a dos hermanos: a Simón, llamado Pedro, y a su hermano Andrés, que echaban las redes al mar porque eran pescadores. Entonces les dijo: “Síganme, y Yo los haré pescadores de hombres”.
Inmediatamente, ellos dejaron las redes y lo siguieron.
Continuando su camino, vio a otros dos hermanos: a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca con Zebedeo, su padre, arreglando las redes; y Jesús los llamó.
Inmediatamente, ellos dejaron la barca y a su padre, y lo siguieron.
Jesús recorría toda la Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, proclamando la Buena Noticia del Reino y sanando todas las enfermedades y dolencias de la gente.
Reflexión
El Evangelio de este domingo nos presenta un texto programático, es decir, nos indica el inicio del ministerio público de Jesús y define el corazón de su misión: llamarnos a una conversión profunda que implica dejarlo todo para poderlo seguir hasta la vida eterna.
Es por ello que, ya desde el principio de su misión apostólica, Jesús llama a los que serán sus primeros discípulos. Como vemos, este llamado no lo hace en un templo grandioso ni en un éxtasis místico procurado en estos pescadores, sino que los llama junto al mar de Galilea, en medio del sudor del trabajo diario.
Esta llamada revela que Jesús nos busca tal como somos, en lo ordinario, para transformar eso ordinario en extraordinario, mediante la obediencia a Dios. Por otro lado, Jesús no nos arranca de nuestras vidas, sino que desde ahí nos transforma. Te invito a que hoy escuches la voz de Jesús que te busca para invitarte a ser parte de su obra de salvación y transformar tu vida de ordinaria en extraordinaria.
La voz de Juan el Bautista ha sido silenciada, pero ahora es la voz de Jesús la que resuena con fuerza proclamando que el Reino de Dios está cerca.
Conclusión y Oración
Hoy sabemos que el camino de seguir a Jesús, no es sencillo, como no fue a los doce que llamó. Ir tras Jesús, seguirle, implica conocerle, escucharle, configurarse con él, tener sus mismos sentimientos, preferir a los mismos que él prefirió, tener la misma relación con el Padre que él tuvo, padecer como él padeció…
Sólo entonces podremos ser pescadores de hombres, evangelizadores que anuncian el Reino de Dios con palabras y con hechos, capaces de portar luz y esperanza, y liberar de todo mal y dolencia en este momento de la historia.
Una fortaleza que parece olvidarse a veces, es que este camino de discípulos y apóstoles no lo realizamos solos. Siempre lo vivimos con otros hermanos, lo recorremos en comunidad.
Vivir la comunión requiere un aprendizaje que realizamos todos los días de nuestra vida. Días en los que tenemos que estar muy atentos a las pequeñas interferencias que se van mezclando en nuestro vivir y creer
Hilando estas tres lecturas, Isaías nos recuerda que Dios es Luz y libertad; san Pablo nos llama a la unidad en tiempos de conflicto y san Mateo nos exhorta a no callar, sino a proclamar el Reino de Dios; todo esto exige una fortaleza que hemos de pedir para todos, porque el peligro de la cobardía es grande, por eso pidamos al Señor, como don en el Bautismo, vivir con valentía una adhesión radical a la fe
Vídeo: https://youtu.be/QmZ_xlyblxE?si=OTXbIg5S7S2mfyxE
Tomado de:
- Folleto La Misa de Cada Día
- Diario Bíblico 2026. Misioneros Claretianos.
- https://www.eucaristiadiaria.cl/dia_cal.php?fecha=2026-01-25
- https://www.dominicos.org/predicacion/evangelio-del-dia
- https://oracionyliturgia.archimadrid.org/2026/01/25/llamados-a-expresar-la-manifestacion-del-amor-de-dios/
- https://www.evangelizacion.org.mx/evangelio-de-hoy
Palabra de Vida Mes de Enero “Hay un solo Cuerpo y un solo Espíritu, así como hay una misma esperanza, a la que ustedes han sido llamados, de acuerdo con la vocación recibida.” (Ef 4, 4) https://ciudadnueva.com.ar/categoria/palabra-de-vida/