La liturgia de hoy nos invita a reflexionar sobre la fuerza con que opera dentro de nosotros, el pecado, y a dejarnos guiar por la Gracia Santificante que Dios nos regala y, obtener así, la Salvación .
Categoría: Liturgias Diarias
Liturgia del 21 de octubre 2021. El fuego de Cristo, trae paz.
La liturgia de hoy nos invita a entregarnos al fuego de Cristo que el mundo condena, pero trae la verdadera paz.
Liturgia del 20 de octubre 2021. Estamos bajo la gracia.
Como bautizados estamos bajo la gracia. Hoy la litugia nos interpela acerca de cómo mantenemos esa gracia en nuestro diario vivir, mientras esperamos la venida del Señor.
Liturgia para el 19 de octubre 2021. Tened ceñida vuestra cintura y encendidas las lámparas.
La liturgia de hoy nos invita a centrar nuestra atención en el hecho de la potencia de la gracia, no solo para justificarnos y darnos así la gracia para caminar de acuerdo a la Voluntad Dios, sino para sanar las heridas que deja el pecado
Litugia del 18 de octubre 2021. Las mies es mucha y los obreros pocos.
La liturgia de la Palabra de hoy que celebramos a San Lucas, nos presenta los pequeños detalles del día a día de los seguidores de Jesús.
Liturgia del 17 de octubre 2021. Qué queréis que haga por vosotros
La liturgia de hoy, nos recuerda que la voluntad de Dios es nuestra salvación. El problema que tenemos es que nosotros la queremos como abrefácil y eso, no es así.
Liturgia del 16 de noviembre 2021. Abraham, creyó.
La liturgia de hoy nos hace un fuerte llamado a revisar cómo está nuestra fe, pues hoy en el mundo hay un gran sentimiento de orfandad: muchos tienen abundancia de cosas, pero les falta el Padre.
Liturgia del 15 de octubre 2021. Por medio de la fe como nos abrazamos a la obra salvadora de Jesús
La liturgia nos invita hoy a tener fe, a no temer ante las dificultades, o los retos a asumir, El siempre esta a nuestro lado. El es nuestro escudo.
Liturgia del 14 de octubre 2021. Abraham le creyó a Dios y eso le valió la justificación.
La liturgia de hoy nos invita a reflexionar sobre que nuestra justificación, nuestra salvación, nuestro estar a bien con Dios, nos viene de la fe en Cristo. Esa fe que han mostrado desde la antigüedad los profetas y que les ha costado: no caer bien, ser perseguidos y hasta la muerte.